MUJERES QUE SUEÑAN A LO GRANDE


¿Podrías mencionar el nombre de alguna ingeniera, científica o inventora que haya cambiado el mundo tal y como lo conocemos actualmente?

Por ejemplo, Ada Lovelace, que sentó los pilares fundamentales de la programación y en cuyo honor en EE.UU. se desarrolló un lenguaje de programación al que llamaron “ADA”. O Margaret Hamilton, cuyo código de programación permitió al hombre llegar a la Luna. O Emily Roebling, primera ingeniera de campo del mundo, encargada de la supervisión diaria de la construcción del puente de Brooklyn y que llegó a ocupar el cargo de Ingeniero Jefe en su última fase. O quizás Beulah Louise Henry, a la que apodaban “la señora Edison” por su frenética actividad inventora.


Y en España no nos quedamos atrás. Concretamente, hace justo 90 años, Pilar Careaga Basabe se convirtió en la primera mujer de España al finalizar la carrera de Ingeniería Industrial en la que hoy conocemos como Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid, y cuya promoción fue bautizada como “la promoción de Pilar”.

Además, fue la primera mujer española en conducir un ferrocarril, refiriéndose a las locomotoras como “¡qué simpáticas son! Son admirables, ¡tan sufridas! ¡tan valientes!”.

Entusiasta de las matemáticas y la física, desde los 13 años tuvo muy claros los estudios universitarios que quería cursar y que, con determinación y aplomo, terminó airosamente con tan solo 21 años.


Gracias a todas ellas y muchas más que se podrían mencionar, y que poco a poco fueron iniciando su camino en un mundo que tradicionalmente era masculino, las carreras técnicas comenzaron a tener en sus aulas a cada vez más mujeres.

La teoría nos diría que el número de mujeres fue aumentando considerablemente y que actualmente el mundo técnico está formado por un gran número de mujeres, y que el sueño de cualquier niña es parecerse a alguna de ellas. Nada más lejos de la realidad.

Actualmente, aunque sí es cierto que hay más mujeres estudiando en carreras STEM (Science Technology Engineering and Mathematics) que hace un siglo, las cifras han disminuido en los últimos años. De hecho, según estudios recientes del Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional (Cedefop), el número de matriculadas en carreras STEM en Europa ha disminuido en un 25% en los últimos años, y un 40% en España. Es decir, cada vez menos jóvenes se sienten atraídas por el mundo de la tecnología y de la innovación.

¿Y cuáles son las causas? No es tan fácil determinarlas, al igual que las soluciones.

La OCDE ( Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) y su estudio “The ABC of gender equality in Education” revela, en relación con lo anterior, que el menor número de mujeres en carreras técnicas se debe a los prejuicios y estereotipos propios de esas disciplinas. Además, sugiere que la clave para cambiar esto es mejorar esa imagen y así favorecer la inclinación de las jóvenes hacia carreras STEM.

De hecho, según un estudio de la UNESCO, muchas niñas y jóvenes encuestadas manifestaron que en este tipo de estudios no pueden desarrollar su creatividad y consideran que son carreras demasiado teóricas sin ningún aporte a la sociedad. Es más, advierten que muchas niñas que inicialmente sí se sienten atraídas por estas áreas, cambian de opinión en la adolescencia y al acercarse a la etapa universitaria.

Esto significa que sí hay niñas que juegan a construir casas con Lego, que sienten curiosidad por la tecnología, que juegan con robots. Pero cuando crecen pierden toda esa motivación, pues piensan que no van a poder cambiar el mundo, que van a estar solas en clases llenas de hombres y que en esas áreas no van a poder aportar su granito de arena a hacer un mundo mejor.

Por tanto, nos encontramos ante un problema de enfoque y error de base. Por esto, es importante buscar maneras de despertar la curiosidad por el mundo científico a las niñas y desmontar los estereotipos, mostrándoles referentes femeninos que puedan servir de inspiración y ejemplos de cómo una carrera técnica tiene carácter social. Numerosas empresas y organismos han lanzado iniciativas en esta línea, como el programa “Mujer e Ingeniería” de la Real Academia de la Ingeniería, y #girlsgonna de Everis.





Hoy en día, tenemos la suerte de contar con estudiantes y profesionales de las ramas STEM brillantes, así que aprovechémoslo y saquémosle el máximo partido.

Enseñemos, desde pequeños, que un ingeniero es algo más que calcular, que las matemáticas no son sólo números, que la química va más allá de fórmulas, y que las llamadas “carreras del futuro” son carreras de niñas y además, con ellas se puede mejorar el mundo en el que vivimos. Consigamos que, en unos años, al hacerle a un niño la pregunta con la que hemos empezado, sepa enumerar muchos ejemplos.

Porque todos podemos ser de mayores lo que soñábamos de pequeños.

Desde Induforum 2019, en un día como hoy, nos gustaría hacer un homenaje a todas las mujeres que han estudiado, estudian, o tienen pensado estudiar, carreras STEM.





“Nunca he creído que por ser mujer deba tener tratos especiales. De creerlo estaría reconociendo que soy inferior a los hombres, y no soy inferior a ninguno de ellos” Marie Curie



Artículo de Alba Rodríguez Cañizos
Estudiante de la Escuela Técnica de Ingenieros Industriales
Coordinadora Departamento Social INDUFORUM2019